En la exposición descubrirás el arte de la xilografía. Al principio, todos los grabados japoneses eran en blanco y negro y más tarde se empezaron a pintar en color a mano. Hasta que, finalmente, los japoneses desarrollaron su propia técnica de impresión en color.
Aquí puedes ver, paso a paso, cómo cobraba vida una xilografía. Llevaba mucho tiempo y su laboriosa técnica implicaba a diferentes personas: una para dibujar, otra para tallar la madera, y una tercera para hacer la impresión. El artista esbozaba la imagen, y el tallador la esculpía cuidadosamente en un bloque de madera, con lo que a menudo se destruía el boceto original. Para el color, se necesitaba un bloque de madera para cada color que se quería imprimir.
Los grabados que se muestran aquí han sido elaborados por el Instituto Adachi para la Conservación de las Técnicas Xilográficas, donde siguen utilizando los métodos antiguos del período Edo, con un equipo de artistas que trabajan juntos para crear cada impresión. La mayoría de los talladores e impresores tienen entre 20 y 40 años y van perfeccionando continuamente su técnica.
Cada xilografía de esta sala es única. Todas ellas están hechas a mano con herramientas tradicionales y una gran maestría, lo que hace que cada una de ellas sea una verdadera obra de arte.