Este es un libro con ilustraciones que representan proverbios y aforismos japoneses. Su estilo, que destaca por su sencillez y dinamismo, se llama toba-e. Durante mucho tiempo, el término toba-e equivalía a «caricatura».
El estilo toba-e tiene su origen en los pergaminos que encontrábamos al inicio de la exposición. Se pensaba comúnmente que los pergaminos Chōjū-giga habían sido creados por un monje llamado Toba Sōjō. Este estilo de dibujo similar se ha bautizado como toba-e en su honor. No obstante, considerar el toba-e directamente como una forma de manga puede ser algo precipitado. En este caso, las imágenes y el texto comparten espacio, pero son independientes; es una sucesión de historias humorísticas junto con sus explicaciones, pero éstas no se entrelazan en un único hilo argumental.